Asistir a un centro de
preescolar puede ser de gran utilidad para un niño. En estos
centros los niños exploran un mundo diferente al de casa y
pueden elegir ente actividades que se ajustan a sus
capacidades y sus gustos. A través de esas actividades
experimentan el éxito que les da confianza y autoestima.
Un buen centro de preescolar aporta a los niños experiencias que les permiten aprender haciendo cosas y divirtiéndose, estimula sus sentidos a través del arte, la música y materiales manejables como pintura, arcilla, madera, etc. y los anima a hablar, crear y resolver problemas. Estas actividades son la base del funcionamiento intelectual avanzado.
Un buen centro de preescolar aporta a los niños experiencias que les permiten aprender haciendo cosas y divirtiéndose, estimula sus sentidos a través del arte, la música y materiales manejables como pintura, arcilla, madera, etc. y los anima a hablar, crear y resolver problemas. Estas actividades son la base del funcionamiento intelectual avanzado.
Los niños de centros
preescolares de tipo académico son más ansiosos a la hora de
realizar exámenes, menos creativos y con ideas más negativas
acerca del colegio y tienen más problemas de comportamiento.
En la adolescencia, muchos de estos niños pierden el interés
en la escuela y el aprendizaje y presentan más problemas
emocionales y sociales, como vandalismo y delincuencia.
Por tanto, un centro de preescolar debe ser un lugar que el niño considere divertido y agradable, pues de ese modo aprende a ver el aprendizaje y la escuela de un modo positivo, y aprende a considerarse capaz y competente, al verse expuesto a la realización de actividades en las que tiene éxito.
Es cierto que a muchos niños de 5 años de edad y más pequeños se les puede enseñar que dos y dos son cuatro, o que a niños de nueve meses se les puede enseñar a reconocer palabras impresas en tarjetas brillantes, pero a menos que la motivación para hacer esto surja de ellos o que este tipo de aprendizaje surja de forma natural de su experiencia, lo mejor que puede hacer un niño de esta edad es jugar, que es lo verdaderamente importante a esta edad para su desarrollo.
Por tanto, un centro de preescolar debe ser un lugar que el niño considere divertido y agradable, pues de ese modo aprende a ver el aprendizaje y la escuela de un modo positivo, y aprende a considerarse capaz y competente, al verse expuesto a la realización de actividades en las que tiene éxito.
Es cierto que a muchos niños de 5 años de edad y más pequeños se les puede enseñar que dos y dos son cuatro, o que a niños de nueve meses se les puede enseñar a reconocer palabras impresas en tarjetas brillantes, pero a menos que la motivación para hacer esto surja de ellos o que este tipo de aprendizaje surja de forma natural de su experiencia, lo mejor que puede hacer un niño de esta edad es jugar, que es lo verdaderamente importante a esta edad para su desarrollo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario